Thursday, June 14, 2007

8


Alguna vez, en ese nocturno paisaje onírico, el Fito, echado como esfinge y digno como es, me dijo "Cuidado con el 8".
Una sentencia tan macabra como esa le hubiera bastado a cualquiera para buscar refugio en los artificios de curas, magos y demás gremios espirituales; pero a mi sólo se me hizo como lo que es: un sueño. Dejando a un lado que vivo en el número 8, y que el Chavo del 8 (MR) se me hace per sé macabro, la resonancia de las palabras del gato no vibraron lo suficiente para levantar mi temor.
Sin embargo, sobran razones para, sino temer, por lo menos prestar oídos atentos al mandato del 8. Amigo como soy de los primos -los números, no los parientes- y siendo diestro con los múltiplos, se me hace sencillo hallar paralelismos entre el 8 y casi cualquier cosa de importancia en mi vida; pero quiero saltarme ese paso y listar los meros hechos: 8 los días que pasé en la incubadora después de nacer; 8 el número de mi casa; 8 las patas de mi tarántula (símbolo terrestre del pulpo); 8 mi edad cuando mi hermana me explicó el misterio del sexo, ejemplificado con una muy mala escena de Arma Mortal 2; 8 mis años cuando mi primer pelea; 8 por 8 cuadrados o escaques en el ajedrez (mi muy personal relajación de las once de la noche) ; 8, como resultado de los dígitos sumados de 17, edad de mi primer tatuaje; 8 los tentáculos del pulpo, símbolo del Enemigo de la Vida y de la creación en espiral desde el caos, símbolo del caos en sí representado por Tiamat (el monstruo marino o la serpiente o el pulpo con 8 serpientes como tentáculos) para los sumerios y próxima cicatriz a tinta en mi hombro y brazo -si el dios Tolo y Fred lo permiten-; 8 los días que tarda un tatuaje en borrarse después de que mueres; y 8, por supuesto, día lúgubre de enero, en el que murió mi padre.
8 tentáculos aferrados a mi dermis para siempre, ventosas como testigos mudos en mi búsqueda de mi presente continuo. Molusco negro que me recordará hasta mi muerte -y 8 días después- mi pasado, siempre continuo.
El siguiente video es un tatuaje virtual del enero pasado. Obsession, de Animotion, video de los ochentas muy malo, con una canción igualmente o peor de mala, contenida en el soundtrack de GTA: Vice City (TM), que me recordará que mientras yo manejaba a Tommy Vercetti, y él a su vez manejaba un Chettah mientras escuchaba esta canción; mi padre agonizaba en el hospital.
Ocho: cuasi-capicúa cuyas letras son múltiplo del concepto que encierran. Qué cagado.

Obsession, de Animotion

3 Comments:

Blogger Andrea said...

Me da gusto que ya hayas posteado después de tanto tiempo.

Yo una vez soñé que eran las 12:80 p.m. busqué alguna relación o significado durante unos días pero en realidad no encontré nada.

Es curioso que encuentres cosas relacionadas de esa forma.

Thursday, June 14, 2007 2:09:00 PM  
Blogger Ernesto Sandoval said...

creí que andrea se me iba a adelantar con esta, pero aquí va el obsesivo:

los números de lost: four, EIGHT, fifteen, sixteen, twenty-three, forty-two

Saturday, June 16, 2007 11:31:00 PM  
Blogger Chaos said...

te quedo chido , also la unica manera de q me coma dos engendredos de esso (muertortas) sera el dia q desee suicidarme de una manera lenta y dolorosa

Friday, July 13, 2007 4:37:00 PM  

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