Thursday, June 05, 2008

De la docencia y la traducción

Nunca había estado del otro lado del escritorio en un salón de clases. Excepto claro, en las exposiciones y presentaciones y todas esas cosas que nos hacen hacer los maestros.
Pero en lo que significa el proceso etimológico, nunca había sido el educador sino el educando.
Y carajo que no es fácil.
Llevo semana y media dando clases de inglés Intermedio en el CUC (sede de Villa Coapa, OF COURSE), y sinceramente me he dado cuenta que la didáctica es un machete de dos filos. Por un lado tenemos tu propia capacidad para transmitir un conocimiento, la cual, al parecer sí existe si tomamos como evidencia la lluvia de dieces en el primer examen parcial que tomaron mis alumnos ayer; pero el otro filo es el que me preocupa, ese lado oscuro en la relación maestro-estudiante que incluye propiedades como respeto, educación, humildad... pero sobre todo atención. Ya me lo había dicho mi hermahana, fiel hermahana: "No vas a ser un maestro, sino un bufón". A mí gustaría cambiar un poco el término de 'bufón' a 'mimo'. No sólo hay que atraer la atención de los alumnos, sino que además hay que transmitir ideas a través de mímica. Intenté utilizar mis cualidades para el 'pinta monos' en el pizarrón para describir sustantivos o verbos, pero como ya es bien sabido, mis habilidades para dibujo son igual de torpes que las habilidades matemáticas de un literato (ya sé que hay excepciones, relájense). Así que sólo me quedó la mímica, y mierda... qué cagado ha de ser verme a mí mismo dar clase. Nunca voy a volver a dejar de participar en una clase. Siempre he sido de los alumnos callados que aunque saben la respuesta, no la dicen; siempre he pensado algo así como: "pus qué huevaaaa... ¿cómo para qué contesto?". Hay una razón bien importante para participar en clase. Una clase no es sólo la enseñanza de un conocimiento a un estudiante, una clase implica trabajo, tiempo, y dedicación del maestro. Así que de igual modo que aprendí a dejar buena propina cuando trabajé de mesero, ahora ya aprendí a no ser un mute jackass cuando a manifestarme como estudiante se trata.
Ahora, por el lado de la traducción. Al hacer mi trabajo final de traducción, que constó de un trío de pequeños capítulos de Less Than Zero, lo que intenté al principio fue buscar en Google opciones alternativas a traducciones como cuasi-intepretación o interpretación fonética. Sobre mencionar que lo que encontré no me sirvió de un carajo para mi trabajo final, pero me divirtió un chinguero. Encontré los siguientes tres video en You-Tube que me hicieron reflexionar sobre los límites y fronteras entre la interpretación y la traducción. Al fin y al cabo, la traducción SÍ es una interpretación, o lo que traduces es tú interpretación sobre un texto. Los video NADA tienen que ver con lo que debe de ser una traducción efectiva, pero sí representan una interpretación muy diferente al original, y lo que concluí es que, pues ¿por qué no?. Si Ezra Pound lo hizo con poemas chinos, ¿por qué no estos vatos lo pueden hacer con los videos?
¡Y que viva la hermenéutica libre!
Diviértanse: Mi Top 3 de interpretaciones libres aunque tendenciosas del pop indio. Además, las damiselas 'tan bieeeen reinas.

3, May he Poop?:


2, Nipple Song:


1, Have you Been High Today? (El George Micheal hindú):