Tuesday, July 26, 2011

Punto de quiebre

Los marineros, arrieros, alpinistas, y en general, todos los que trabajan o están relacionados con las cuerdas y nudos conocen bien este término.
Es el punto de exacto en el que una cuerda -sea, una sujeción de varias hebras- no resiste más la tensión y una a una, las hebras se rompen en una reacción en cadena separando para siempre la cuerda.
Nosotros somos esta cuerda.
En la desquiciada lucha de poderes, el jardín de infantes de los imbéciles, pendemos en tensión sobre un charco de mierda. Un país jaloneao de un lado por caníbales inmunes a la culpa, a la piedad y al sentido común propio para respetar al prójimo; por el otro, un hato de caníbales inmunes a la culpa, a la piedad y al sentido común propio para respetar al prójimo.
Unos visten de traje, los otros con Polo y A&F; unos portan camisas blancas y predecibles corbatas azules, los otros portan rifles semi-automáticos y predecibles masacres.
Ambos se hacen llamar nuestros salvadores.
Unos tienen retenes en las carreteras y se aprovechan de los ciudadanos robándoles, violándoles, humillándoles, matándoles, escondidos detrás de sus cuernos de chivo rematados en oro y plata y de sus identificaciones falsas; los otros tienen retenes en las carreteras y se aprovechan de los ciudadanos robándoles, violándoles, humillándoles, matándoles, escondidos detrás de sus M-16 y sus identificaciones certificadas.
A veces, unos jalan más y los otros se llenan de mierda; otras veces los otros se ponen de acuerdo y jalan más fuerte y los unos se llenan un poquito. La cuerda siempre se embarra de mierda. Los grupos nunca están claros. A veces, los unos sueltan la cuerda y se van a jalar del lado de los otros; otras veces, algunos de los otros se hacen pendejos y no jalan nada, esperando a un lado del prepicio FeCal, observando a los unos o a los otros enmierdarse.
La cuerda ya está seca de tanta mierda, la mierda ha desvanecido algunas hebras. Algunas simplemente se han largao; algunas nos han sido arrebatadas a balazos, machetazos, o golpes de pecho; otras sólo han cedido a la tensión.
El punto de quiebre está cerca. Los unos y los otros debe soltar la cuerda, limpiarla y dejarla en paz. Ceder, dialogar, o partirse la madre hasta el oblivio. No he escuchado que pase nunca, pero estoy seguro que hasta las hebras son capaces de ponerse de acuerdo: tensarse y hacerse una con la cuerda misma y estrangular a unos y a otros. Cuernos de chivo o no, corbatas o no, mierda o no.